Hola,

"Padre y Madre no llegaron a descubrir qué la provocaba, pero el agente de la Descolada produce esta pequeña proteína, bueno, pseudo proteína, supongo, que ataca las moléculas genéticas, empezando por un extremo y deshaciendo las dos cadenas de la molécula justo hasta el centro. Por eso la llaman la descoladora... también separa el ADN de los humanos"

Esta novela es la continuación de El juego de Ender de Orson Scott Card, una novela muy conocida por todos aquellos que andamos metidos en el mundillo literario de la fantasía y la ciencia ficción, porque su autor consiguió numerosos premios con El juego de Ender y con La voz de los muertos: ignoro si otro autor ha llegado a conseguirlo, pero Orson Scott Card consiguió los premios Hugo y Nebula (muy prestigiosos en la literatura fantástica), de forma consecutiva, por estas dos novelas, que distan solamente un año en su publicación.

Aviso: leí La voz de los muertos hace mucho tiempo, así que es posible que quien siguiera mi vieja bitácora de Barrapunto encuentre muchas similitudes entre esta reseña y la que escribí hace tiempo. Supongo que es normal, porque me estoy apoyando en esa reseña.

En este segundo libro, nos encontramos tres mil años después de los hechos acontecidos en El juego de Ender. Sin embargo, de los tres hermanos Wiggin, tan sólo Peter ha fallecido, tras ser el Hegemón, aquel que tomó las riendas de la Humanidad tras el casi-exterminio de los Insectores, y que por tanto vivió una vida de longitud humana al quedarse en tierra. No es el caso de Ender y de Valentine, dado que ambos se han dedicado a los viajes espaciales, que han 'congelado' su edad durante la duración de los mismos, por tratarse de viajes a velocidad relativista. Ahora son dos personas adultas; Ender ha continuado en su búsqueda de un lugar seguro para la crisálida de la Reina Insectora, y se gana la vida como Portavoz de los Muertos (doctrina a la que se acogen aquellos que no creen en ninguna religión). Valentine, por su parte, ha seguido escribiendo como Demóstenes durante todos estos años.

Un día, Ender recibe la llamada de una colonia alejada: Lusitania, el único planeta en el que se ha encontrado vida inteligente después del Genocidio de los Insectores. Se le pide esclarecer la muerte de Pipo, el xenólogo del planeta, que al parecer ha sido asesinado por la especie alienígena nativa de Lusitania (conocida como cerdis o pequeninhos incluso entre la comunidad científica, debido a la similaritud física de los nativos con los cerdos) siguiendo un extraño y a todas luces macabro ritual que no pienso describir aquí, no por mojigatería, sino porque quien quiera saber cómo es... que se lea el libro, hale. La figura del xenólogo es extremadamente importante en este planeta, dado que allí existe un virus (la descolada) que está causando verdaderos estragos en la comunidad humana pero que al mismo tiempo parece ser necesario para el entorno natural de las especies oriundas, tanto animales como vegetales, de Lusitania; y además se pretende estudiar a la extraña especie nativa, ya que es la primera vez en mucho tiempo que los humanos entablan contactos con seres inteligentes. Eso sí, los biólogos tratan de sonsacar información a los pequeninhos sin revelar nada acerca de los humanos y tratando de no interferir, por acción o por omisión, en el propio desarrollo de dicha especie; y eso complica un poco las relaciones, porque ¿cómo saber si lo que les cuentas les afecta? Si te ven escribir con un bolígrafo, ¿será para ellos un avance tecnológico que deje de lado alguna costumbre propia?

Durante el viaje de Ender, de 20 años de duración, también morirá Libo, el hijo de Pipo, en las mismas circunstancias. Se da el hecho de que Libo se convirtió, tras la muerte de su padre, en el nuevo xenólogo; y la crueldad del ritual hace que el Consejo Estelar decida que tal vez deba cometerse un nuevo Genocidio, para proteger a los humanos de esa raza.

No obstante, Ender y la nueva xenóloga, Novinha, así como los hijos de ésta, intentarán demostrar que en realidad los pequeninhos no son tan peligrosos... aunque se arriesguen a enfrentarse al Consejo Estelar. Saben que los humanos del planeta no podrán salir de éste, porque el riesgo a extender el virus de la descolada por el Universo es excesivo. Y también aman a esas extrañas criaturas. Ender, por su parte, tiene un motivo más para proteger al planeta: la nueva Reina Insectora le pide, a través del vínculo mental que une a la crisálida con Ender, que le permita crecer y desarrollarse allí.

Durante su aventura, Ender contará con la ayuda inestimable de su hermana y la familia de ésta, y también con la de Jane, una inteligencia extraña que ha surgido de entre la maraña de computadores que pueblan el Ansible, la red de comunicaciones entre ordenadores del Consejo Estelar y de todos los mundos poblados por humanos. Como Jane tiene acceso a toda la información del Ansible de forma casi instantánea, y además tiene un fuerte vínculo con Ender, esta ayuda será realmente valiosa.

En mi opinión, se trata de una continuación muy digna y muy sensible de la primera novela de la serie. Aunque no ha llegado a agradarme tanto como El juego de Ender, creo que es una novela bastante interesante, que conjuga muy bien la ciencia ficción con la psicología de los personajes. El inconveniente que le encuentro, es que se nota demasiado que se proyectó la novela como una continuación 'sin final', es decir, como una prolongación de la primera novela hacia otros volúmenes posteriores. Esto hace que, en mi opinión, quede la trama un tanto inconsistente e incompleta. Pero de todas maneras se trata de un libro que me parece muy interesante y entretenido, y siempre puedes continuar la saga para saber qué fue de los entrañables cerdis... y digo entrañables a pesar de la horrenda forma que tuvieron de matar a Pipo y a Libo. Que conste.

Un besote